Mariposa de otoño

LA mariposa volotea
y arde —con el sol— a veces.

Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.

Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.

Se va la mano que te induce.
Se va o perece.

Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.

El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.

Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.

Su lengua tibia me rodea.
También me dice: —Te parece.

La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece. 

PABLO NERUDA

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Comentarios

  • Gracias a tod@s.

    Me alegra que les guste.

  • Very nice

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  • Very good

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  • Muy bonita y gracias por recordarnops el bello poema de Neruda. Creo que se trata de una de las bellas metamorfosis de la naturaleza.

    • Gracias. Me alegra que te guste el combo, Julia.

      Yo creo que la mariposa es el paradigma natural de transformación...

      Y, personalmente. creo que es una de las más bellas poesías del maestro Neruda...

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