Publicaciones de Guendy (JLCP) (410)

Luz y Tinta Nº 105. Octubre 2020

8019918091?profile=RESIZE_710x

 

Presentación

Carta abierta a un político sensato

Muy señor mío:

No sé si estoy incurriendo en algún tipo de absurdo al mezclar los conceptos de ‘político’ y ‘sensato’, pues la política, vista desde fuera, parece una completa insensatez. Sí, sí, ya sé, disculpe usted, que los políticos se dejan la piel en el intento, que son incomprendidos en su lucha por el interés general y que, tópico arriba o abajo, todo su empeño gira en la noria del bienestar de sus votantes y conciudadanos. Conozco el percal, de tanto como lo oigo repetir, mañana, tarde y noche. Lo que pasa es que lo repiten tanto que uno acaba acostumbrándose a la música y se olvida de la letra. Claro que son ustedes —o la mayoría de ustedes, tampoco hay que generalizar— los que hace tiempo se han olvidado del significado de una letra que repiten como un eslogan lejano. Como aquello quizás de la “chispa de la vida” que nos largaba la Coca-Cola cuando yo era joven y que ahora ha perdido todo el sentido, porque los tiempos son otros, las necesidades son otras y otros son los caminos que aún hoy nos llevan a Roma. No sé si me entiende.

Por eso dudo de que política y sensatez vayan de la mano, aunque me concedo algún resquicio a la duda y aún creo que haya políticos sensatos. Al menos uno, al que dirijo esta carta abierta, sin más pretensión que expresarle mi perplejidad por lo que últimamente está pasando en el ámbito político español. O más concretamente, para no generalizar, que las comparaciones se dicen odiosas, en el ámbito político madrileño. Claro que como Madrid es el rompeolas de todas las Españas muchos de los disparates que allí se generan llegan en forma de resaca al resto de España.

Me explico.

Madrid está atravesando una pandemia terrible, por causa del Covid-19, por otro nombre Coronavirus. Hay contagios diarios, hospitalizaciones diarias y muertes diarias. Es un tema de salud que en mi ingenuidad creo que hay que enfocar médicamente. Ya digo, en mi ingenuidad, que tiene poco de política, pues nunca he recibido de la política otra cosa que malos tragos. O sea, por resumir, es un problema médico que hay que atacar médicamente. Pura tautología. Pues bien, y este es el meollo de mi carta, los políticos madrileños se empeñan en enredarlo todo políticamente y, en lugar de buscar soluciones médicas, se empecinan en buscar culpables políticos de una situación que se les ha ido de las manos porque no la entienden. Aparcan el problema médico, que es el problema de los ciudadanos que dicen representar y que les eligieron en su día para eso, y sacan el ábaco de contabilizar votos, engolan la voz y cargan contra el enemigo. Pero no el enemigo sanitario, esa puta pandemia que nos envenena el alma y las listas de espera de los hospitales, sino contra el enemigo político, ese que puede hacerles perder votos si los ciudadanos votantes entienden que puede aportar soluciones.

Mientras tanto el coronavirus se descojona de la risa.

Y termino mi carta. Los ciudadanos de a pie, los que no soñamos con cargos institucionales ni con reforzar nuestro sueldo con cargos que igual nos quedan anchos, solo demandamos soluciones médicas al problema médico. Que ustedes se diviertan en el Congreso y en las ruedas de prensa adyacentes buscándole tres pies al gato electoral y señalando los defectos del contrario, a nosotros simplemente nos cabrea. Bueno, y nos asquea. Que yo sepa no los elegimos en su día para que nos irriten con este circo electoraloide. Pero, aunque se hayan olvidado del por qué fueron elegidos y sé que la comodidad de sus escaños no es propicia para tal recuerdo, me gustaría insistir en que los problemas médicos se atajan desde la medicina y que la política debe ser solo un vehículo para facilitar los medios. Pura ingenuidad..

En fin, preso de esta mi ingenuidad, dirijo esta carta a algún político sensato, consciente de que, si alguno hubiere todavía y a la vista de los últimos despropósitos madrileños, seguramente habrá presentado su dimisión antes de que esta carta llegue a su poder.

Atentamente,                                                                                                                                                         

                                                                                                                                                                     Francisco Trinidad

 

Para descargarla en formato "Pdf" PINCHA AQUÍ

Para verla fuera de esta página, y también comprarla si se desea PINCHA AQUÍ

La venta de la revista, es ajena tanto a la dirección de Luz y Tinta como a la administración de Moldeando la luz, es un servicio que ofrece la plataforma ISSUU, lugar donde están alojadas las revistas de Luz y Tinta

 



Leer más…

Un libro para comprender los objetivos y su forma de contar

7989321063?profile=RESIZE_710x

La visión del cineasta. El lenguaje de las ópticas es el segundo libro de Gustavo Mercado que Anaya Multimedia edita en español, nueve años después de su primer éxito,  La visión del cineasta. Las reglas de la composición cinematográfica y cómo romperlas.  ¿Un libro para creadores de vídeo y cine? Sí, evidentemente lo es, pero también supone una importante contribución para todo aquel fotógrafo que desea comprender bien las diferencias entre los distintos tipos de objetivos que el mercado pone a su disposición. Si a esto añadimos que las fronteras entre fotógrafos y videógrafos se cruzan cada vez más gracias a las serias capacidades de grabación de vídeo de las DSLR, nos encontramos ante un libro que puede interesar a un amplio rango de público.

Tal como plantea el autor, el actual mercado de cámaras réflex con y sin espejo permite la creación e filmaciones de aspecto profesional en las que el fotógrafo-vedeógrafo puede jugar creativamente con la profundidad de campo ya que la amplitud del sensor permite físicamente la creación de zonas de desenfoque y zonas de enfoque selectivo. Hoy con una cámara de objetivos intercambiables, tenemos a nuestra disposición una verdadero “arsenal” de herramientas al servicio de la expresividad y por eso es muy importante entender las diferencias entre los diferentes tipos de objetivos y focales y cómo y para qué emplearlas.

Con este planteamiento de base, Gustavo Mercado dedica la primera parte de su libro a desgranar los diferentes aspectos técnicos relacionados con la captación de la imagen (fija o en movimiento, igual da). Habla de los ángulos de visión de las ópticas, de la variación del aspecto de la imagen cuando se mantiene un determinado encuadre con ópticas diferentes o de cuando se mantiene la distancia de toma y se varían las lentes. Explica el efecto del diafragma sobre la profundidad de campo y la luz, comenta las diferencias en la signatura de los diafragmas en ópticas de fotografía (f) y cinematográficas (T). Explica qué es el punto dulce de una lente, habla del círculo de confusión, de la distancia hiperfocal, de la distorsión óptica, las aberraciones cromáticas, el flare, el bokeh… en fin todo lo relacionado con la costosa “cristalería” que los fotógrafos y cineastas llevamos a cuestas.

Para el desarrollo de todos esos contenidos el autor emplea las primeras setenta páginas del libro y a partir de ahí, la obra se torna más genuinamente cinematográfica. Lo que hace Mercado es definir, en sendos capítulos, seis conceptos básicos relacionados con las posibilidades de los objetivos y nos cuenta cómo esos conceptos permiten desarrollar recursos expresivos dentro de la narración fílmica.

Los conceptos-capítulos de los que estamos hablando son Espacio, Movimiento, Enfoque, Destellos, Distorsión y un último que el autor ha denominado como Intangibles. De este modo, en el apartado de espacio, por ejemplo, lo que hace Mercado es explicar cómo diferentes ópticas se pueden usar para plasmar sensaciones varias como confinamiento, vastedad, incomodidad, orden, etc.

Las explicaciones ofrecidas por el autor en cada uno de estos seis capítulos hacen referencia a ejemplos del séptimo arte y se ilustran con fotogramas de películas.

Tengo que decir que el libro me ha resultado interesante de leer, aunque debo confesar que me gusta mucho el mundo del cine y el diálogo entre fotografía y cinematografía me parece muy fructífero.

Leer más…

El director de fotografía Michael Chapman, que trabajó codo con codo con Martin Scorsese en Taxi DriverToro salvaje y The Last Waltz, ha muerto a los 84 años. La noticia fue dada a conocer por su propia esposa, la guionista Amy Holden Jones, a través de Twitter. Chapman, conocido como «el poeta de las aceras» por su trabajo en Taxi Driver, murió el domingo de una insuficiencia cardiaca en Los Ángeles (California). Su labor se vio recompensada con dos nominaciones al Óscar por Toro salvaje y El fugitivo, de Andrew Davis.

Por qué es importante: la labor de Chapman rodando en blanco y negro la brutalidad de los boxeadores en Toro salvaje aún se analiza en las escuelas de cine, al igual que sus movimientos de cámara, que hacen sentir al espectador como si estuviera dentro del ring.

 

Chapman, uno de los mejores directores de fotografía de la historia, comenzó trabajando como operador de cámara en títulos como LovingKlute y El Padrino, y poco tiempo después en Tiburón, el primer gran éxito de Steven Spielberg. Su debut como director de fotografía fue en El último deber, una cinta protagonizada por Jack Nicholson. Como curiosidad: colaboró con Scorsese en 1987 para grabar el videoclip de Bad, de Michael Jackson. Su último título como director de fotografía fue Un puente para Terabithia.

Chapman, pupilo del célebre Gordon Willis –también llamado el Príncipe de las Tinieblas tras su trabajo en El Padrino–, dejó su sello en obras tan conocidas como La invasión de los ladrones de cuerposLos fantasmas atacan al jefeLos cazafantasmas 2Poli de guarderíaDoc Hollywood o Space Jam. Y probó a ponerse detrás de la cámara como director y rodó, entre otras, las películas All the Right Moves, con Tom Cruise, y El clan del oso cavernario, protagonizada por Daryl Hannah. Apareció como actor, asimismo, en más de una docena de películas, siempre con cameos.

Leer más…

Luz y Tinta Nº 104. Septiembre 2020

7886818680?profile=RESIZE_710x

PRESENTACIÓN

Recordando los inicios

En estos casos, vía tópico, suele decirse: “y parece que fue ayer”. Y efectivamente parece que fue ayer cuando iniciamos esta gratificante aventura de Luz y TinTa. Aún recuerdo la primera conversación que tuve al respecto con Guendy: íbamos ambos en su coche, camino de “La encruciyá”, en Caso, cerca de Caleao. Es un bar donde solemos comer y charlar sin alivio; y allí certificamos el nacimiento de esta revista.

Creo recordar que era en la primavera de aquel año de 2011 y, tras varias conversaciones, y muchos apuntes, al final de aquel verano, el día 5 de septiembre de 2011 sacábamos a la luz digital el número 0. Acabo de verlo de nuevo —pura nostalgia—, con sus 30 páginas y una apuesta intrínseca que nos ha traído hasta aquí. 30 páginas, insisto, porque este número que hoy sacamos, septiembre de 2020, cierra con 356. Es curioso, pero de todos los colaboradores de aquel número solo quedamos en el intento José Luis Cuendia, “Guendy”, y yo mismo. Todos los demás, por razones diversas, han dejado de colaborar habitualmente. Me cabe la satisfacción de poder decir, bien alto y bien claro, que ninguno de los colaboradores de esta revista han sido invitados a marcharse, lo que habla a las claras de su buen hacer, y que lógicamente tienen las puertas abiertas. Que ya no estén habitualmente en nuestras páginas es comprensible: llevamos nueve años en esta singladura y cada uno tiene sus compromisos personales y su trayectoria privada y profesional que muchas veces resulta incompatible con proyectos como éste totalmente altruistas.

Otra de las grandes diferencias de aquel número con éste es su diseño. Era aquel número 0 más cerrado, centrado especialmente en el texto, que afectaba directamente al tamaño y disposición de las fotografías. Poco a poco, siguiendo sugerencias de los lectores y centrándonos en el objetivo final de la revista, se ha pasado a casi lo contrario: son las fotografías las que marcan el ritmo y disposición de las páginas, ganando con ello en pulcritud gráfica y en agilidad compositiva.

Por el medio quedan también algunos números extraordinarios, generalmente nacidos de semanas temáticas o concursos de Moldeando la luz. No me he parado a contarlos, pero son una buena muestra de la imbricación de Luz y TinTa y Moldeando, como no podía ser de otro modo. Dentro de estos números extraordinarios podríamos contar también al número 100, un esfuerzo editorial de gran calado que nos lleó casi a las 700 páginas, pero que supuso un importante encuentro con lectores y colaboradores.

Para finalizar este recorrido por la cresta de la notalgia me gustaría terminar agradeciendo a todos los colaboradores su trabajo mensual (sin ellos no habría revista) y su grata disposición para cuanto desde esta dirección se les sugiere. Seguiremos en este empeño, navegando con el viento fotográfico a favor.

Y por supuesto, no puedo olvidarme de nuestros fieles lectores, que en estos últimos números rondan los 15.000. Si pensamos que Moldeando la luz tiene poco más de 1.300 miembros, la diferencia hasta 15.000 quiero creer que se ha conseguido a base de interés para quienes nos visitan. Esperemos que este interés no decaiga en el futuro; un futuro que habremos de labrarnos no sin esfuerzo, pero sin abandonar nunca un rumbo en el que confiamos y un ritmo en el que nos sentimos cómodos.

Francisco Trinidad

Para descargar la revista en formato -pdf- PINCHA AQUÍ

Para descargar la revista gratuitamente o comprarla en papel PINCHA AQUÍ

También puedes verla en esta misma página a continuación:

 

 



Leer más…

Entrevista con mi padre (vol.1)

Estamos en demostraciones de prueba en nuestra Radio de Moldeando la luz, que emitirá sus futuros Podcats desde iVOX, para que puedan ser escuchados aquí en Moldeando la luz.

Hoy os traemos un podcast de Omar Blanco que emite desde Dátiles Salvajes. Se trata de la entrevista que Omar le hizo a su padre el Moldeador y colaborador de la revista Luz y Tinta, Mario Eduardo Blanco.

Descripción de Conversaciones con mi padre (Vol. 1)

Episodio #6 - Conversaciones con mi padre (Vol. 1)

Qué difícil resulta presentar correctamente a alguien en quien confluyen tantas emociones. De que admiro a mi padre no cabe ninguna duda; si bien es cierto que se trata de un sentimiento bastante común en todos los hijos llegado cierto punto vital. El presente capítulo podría derivar en una carta de amor y agradecimiento hacia mi progenitor pero, en esta ocasión, no vamos a recorrer ese sendero.

No temo equivocarme si digo que mi padre es especial; inquieto, polifacético, soñador... hasta cierto punto también egocéntrico. Tales son son sus múltiples cualidades y vertientes, que no querría dejar pasar la ocasión de presentároslo, iniciando con este capítulo una serie de entrevistas para tratar todos aquellos temas que creo pueden ser de vuestro interés.

En esta ocasión, repasamos el pasado, presente y futuro de la relación de mi padre con una de sus grandes pasiones: la fotografía digital. Espero que disfrutéis tanto con su escucha, como yo con su grabación.

Si os ha gustado el podcast, no dudéis en recomendarlo a vuestros familiares y amigos.

Actualmente estoy trabajando en el asunto de las redes sociales. Por el momento, cualquier comentario o reseña que dejéis en este blog, en Ivoox o en Apple Podcast será bien recibido.

Muchas gracias por vuestro tiempo.

 



Leer más…

Fotografiar la decadencia.

Hace unos días buscaba exteriores para realizar una sesión de fotos, pretendía unir en la misma escena la decadencia y la belleza.

Hace un par de años había conocido un enclave perfecto con motivo de inspeccionar el lugar donde se celebraría la recreación de la II Guerra Mundial, en El Cuetu de Lugones, hoy protegido como patrimonio cultural de Asturias, lugar donde se conservan perfectamente los búnkeres de la Guerra Civil Española

6821416456?profile=RESIZE_710x

En el mismo lugar se encuentra un Monasterio abandonado que en sus últimos años fue un prostíbulo; sus paredes llenas de grafitis y restos de lo que un día fue la residencia de okupas una vez cerrada la Casa de Lumis. Hoy la finca se encuentra cercada.


6821380080?profile=RESIZE_710x

 

6821391460?profile=RESIZE_584x

En su lugar encontré unas instalaciones abandonadas, lo que fueron los vestuarios y administración de un centro deportivo rural, y es ahí, donde decidí hacer la sesión, contrastando en imágenes las decadencia del lugar abandonado con la frescura y belleza de Judit.

6821496068?profile=RESIZE_710x

Porqué cuento esto, pues porque hace unos días en los paseos que acostumbro a dar con mi mascota Thelma, encontré el lugar ideal para hacer sesiones de fotos de este tipo.

6821677482?profile=RESIZE_710x

Antes de la crisis económica motivada por la burbuja inmobiliaria, a las afueras de Oviedo se pretendió hacer una gran urbanización conducida y gerenciada  por el grupo inmobiliario vasco URAZCA.

El Ayuntamiento de Oviedo con su alcalde Gabino de Lorenzo, rey de los caciques donde los haya, realizó la mayor de las urbanizaciones, calles, alumbrado, aceras, aparcamientos para albergar los cientos de chalet que se construirían al lado de una urbanización de pisos de lujo, todo ello dentro, y en el entorno de un hermoso bosque coronado en su alto con el Castillo de la Zoreda, hoy  este palacete de principios del siglo XX, está cuidadosamente restaurado, destacando por su elegancia y comodidad, y lleva el nombre del bosque donde se ubica.

6821722465?profile=RESIZE_710x

6821737076?profile=RESIZE_710x

Llegó la crisis inmobiliaria 2008-2013 provocando la mayor crisis económica, social e institucional en España, con la excepción de la actual provocada por el coronavirus y el grupo vasco declaró la suspensión de pagos y se fue irremediablemente a la quiebra.  Diez años después a duras penas se fue construyendo la parte destinada a los pisos, bancos implicados y compradores de parcelas y pisos intentaron recuperar algo de lo perdido, pues muchas personas se arruinaron, pues todo lo que llevaban pagado lo perdieron. De ahí el relanzamiento de las viviendas de pisos. Como dice el dicho astur: “Quien pierde una vaca y encuentra un cuerno, no lo pierde todo.

6821789475?profile=RESIZE_710x

Hoy las parcelas urbanizadas y el barrio en si, se encuentra en un estado de abandono y deterioro. El bello lugar y su entorno  es un paradigma de la dejadez de los gobernantes, con calles urbanizadas en las que después no se construyó y se abandonaron a su suerte, con maleza sin desbrozar, vías a medio terminar sin carriles pintados, solares abandonados, aceras con el pavimento destrozado y barandillas de escaleras cortadas con radiales, entre otros muchos desperfectos. Un barrio que además tiene una grave falta de iluminación, con farolas literalmente saqueadas sin que el Ayuntamiento haya realizado ningún mantenimiento posterior.

6821799864?profile=RESIZE_710x

6821813875?profile=RESIZE_710x

6821831092?profile=RESIZE_710x

En una de las cimas del bosque se encuentra lo que fueron las oficinas de interpretación del ambicioso proyecto urbanístico

Y ahí es donde quería llegar, pero pensé que antes debería de poneros en situación de comprender los orígenes  de lo que hoy en algunas partes del lugar parece un Chernóbil, en lo que abandono se refiere, afortunadamente sin contaminar, más bien todo lo contrario pues se respira el aire del bosque que aún sigue en pie, asombrado de las heridas que le han propiciado en su interior dejando que estas se cubran con la maleza.

6821862670?profile=RESIZE_710x

Tanto en el abandonado centro de interpretación de URAZCA como el bosque se encuentran excelentes platos para realizar singulares sesiones de fotografía. La próxima vez que quiera plasmar la belleza de alguna modelo y contrastarla con la decadencia, este será una de mis platos. Y si os atrae la idea, el lugar seguirá ahí, además este mes a través de los planes de empleo de FSE-Asturias, quedará abierto al público la parte alta del bosque en lo que se denomina “Itinerarios integrados de activación en el ámbito local”.

 CENTRO DE INTERPRETACIÓN. Lo que fueron las oficinas de URAZCA:

6821901259?profile=RESIZE_710x

 Centro URAZCA

6821931878?profile=RESIZE_710x

6821940093?profile=RESIZE_710x

 6821960461?profile=RESIZE_710x

6821967475?profile=RESIZE_710x

6821973701?profile=RESIZE_710x

Interior del Centro.

6821996681?profile=RESIZE_710x

Interior del Centro

6822019491?profile=RESIZE_710x

6822026865?profile=RESIZE_710x

6822035455?profile=RESIZE_710x

Fotos tomadas con el iPhone.

Leer más…

Luz y Tinta Nº 103. Julio de 2020

PRESENTACIÓN

Vacaciones

Cuando termine de cerrar este número 103 de Luz y TinTa, me tomaré unos días de vacaciones, si por tal entendemos que voy a hacer cosas diferentes a las que hago habitualmente; en esta ocasión, un breve viaje acompañado de mis nietos, dos o tres semanas fuera de la rutina, y eso que mi vida no es en absoluto rutinaria. Al contrario. A pesar de algunos compromisos a fecha fija a que me fuerza el estar frente al timón de esta revista, mi vida es un continuo vaivén, saltando siempre de un tema a otro, de un libro a otro.

Por eso, en este próximo tiempo fuera de mi casa, de mis libros y del abrigo soli- dario de lo cotidiano, procuraré vivir respetuosamente al margen de la pandemia del Covid-19 y de sus muchas amenazas a cuenta de tantos inconscientes que se han creído que el infierno son los otros cuando lo llevan pegado a su piel; y procuraré, sobre todo, olvidarme temporalmente de los despropósitos de algunos políticos empeñados en amargarnos el desayuno de todas las mañanas con sus salidas de tono, con sus descabalados cálculos electorales y con su desfachatez sin alivio, cántese en castellano, en vasco, en gallego o en el catalán del karaoke del conspicuo Jordi Pujol. Con esta inocente terapia no conseguiré mejorar ninguna de las perspectivas a que la actualidad me fuerza, pero igual me sirve para hacerme a la idea de que las elecciones autonómi- cas en litigio no me afectan de momento, pero especialmente de que el mundo sigue; y de que su fuerza gravitatoria nos envuelve a todos, aunque a veces seamos capaces de sumergirnos en una burbuja, llámese ‘vacaciones’ o quizás simplemente inconsciencia, que nos lleva a pensar que estamos en una encrucijada del camino distinta.

Sea como fuere, volveré en septiembre, volveremos en septiembre, marcando una muesca más en el cómputo anual de esta revista que tantas satisfacciones nos da. Luz y tinta. Luz para alumbrar el camino y tinta para ilustrar el mapa de nuestros pasos en la historia. El camino está claro, de momento: seguiremos publicando fotos y textos que nos reconcilien con nuestra vida cotidana, tan distinta en una parte y otra de los distintos continentes en que nos movemos; y la tinta, en forma sobre todo de ideas, no ha de faltarnos mientras el mundo sea a la vez motivo de análisis y espejo de nuestras propias obsesiones. Luz y Tinta. Vida e ideas.

Francisco Trinidad

Para descargar la revista en formato "Pdf" Pincha aquí

Para verla, descargarla y comprarla si se desea PINCHA AQUÍ

También puedes verla aquí a continuación:

 

 



Leer más…

Qué difícil es decir algo relevante cuando se tiene la suerte de contar con invitados de este nivel. Siguiendo con la temática deportiva, hoy me acompaña en el programa Rafa Babot, fotógrafo profesional con una dilatada experiencia en el mundo del triathlon, el marathon, y recientemente también el futbol y los deportes de motor.

Como siempre, me muerdo la lengua llegado este punto, ya que no quiero estropearos nada de esta estupenda entrevista que espero sea de vuestro agrado.
Aunque lo repetiremos durante el programa, podéis encontrar a Rafa tanto en su página web (https://rafababot.com), como en Facebook (https://www.facebook.com/RafaBabot/) e Instagram (https://www.instagram.com/rafababotphotography/).

Si os ha gustado el podcast, no dudéis en recomendarlo a vuestros familiares y amigos.
Podéis encontrarme tanto en Instagram como en Twitter. Cualquier comentario o reseña que dejéis en este blog, en Ivoox o en Apple Podcast será bien recibido.

Para escuchar el Potcast PINCHA AQUÍ


Muchas gracias por vuestro tiempo.

Leer más…

Luz y Tinta Nº 102 Junio de 2020

PRESENTACIÓN

 

Estamos ya, por utilizar el lenguaje ‘político’ de turno, en plena “desescalada”, es decir, en una progresiva incorporación a la vida normal, si por tal entendemos lo que teníamos antes de que estallara la pandemia que nos ha mantenido, y todavía nos mantiene, en guardia frente al Covid-19. En muy poco tiempo, parece, volveremos a recuperar aquella vida normal, insisto en la cursiva porque ya nada será́ como antes. Qué vaya a cambiar y cómo vaya a cambiar todavía no lo sabemos: el tiempo nos irá marcando pautas y nos irá poniendo en la encrucijada que en cada momento nos corresponda.

 

Claro que, en la euforia que estamos viviendo estos días, conviene echar la vista atrás y reflexionar al menos sobre dos aspectos.

 

En primer lugar, la actitud de algunos políticos de los que integran nuestro arco parlamentario que, durante todo este proceso de crisis sanitaria, se han dedicado a criticar al gobierno sin plantear alternativas y propiciando un clima bronco de desencuentro total con la mirada puesta en el desgaste del contrario que les asegure réditos electorales de dudoso encaje. La bronca por la bronca, la pataleta por la pataleta, la crítica desaforada como sistema. Mientras tanto la gente sigue muriéndose en los hospitales , en sus casas, en las residencias de ancianos. Pero a algunos de esos políticos nuestros —me cuesta escribir lo de ‘nuestros’, pero no me queda más remedio: al cabo, están ahí́ por nuestros votos, aunque ellos lo hayan olvidado— el mundo de la calle dejó de importarles hace tiempo: ellos viven en altos áticos y cuando miran a su alrededor ven otros áticos y algunas azoteas, pero no las aceras. Por eso se ha dado la paradoja de que, en las sesiones parlamentarias durante este proceso de pandemia, lo que menos ha importado ha sido el aspecto sanitario de la cuestión y se han centrado en razones espurias, de encaje de bolillos electoral, sin preocuparse de lo que a la gente de a pie realmente nos importa, dedicándose a buscarle tres o cinco pies a las encuestas y titulares de prensa, echándose en cara cosas tan peregrinas como el pasado político de algunos familiares o los títulos nobiliarios que alguien haya heredado. Hasta han llegado a acusar de asesinato —¡válgame la Macarena! — a quienes tan solo se han ocupado, con mayor o menor acierto y con mayor o menor urgencia, de nuestra salud.

 

Lógicamente este vivir hacia dentro del Parlamento se refleja en la calle. Una vez que nos han abierto las puertas del confinamiento la preocupación general, la gran preocupación y parece el gran objetivo de los españoles son la apertura de los bares y el acceso a las playas. Por supuesto, la gran aspiración es el retorno del fútbol al que se idolatra como en su día se adoró el becerro de oro. Para nada preocupa el paro que esta situación ha generado sino el horario de los bares, cafeterías y restaurantes, su porcentaje de aforo, su horario y su mayor o menor flexibilidad ante los incumplimientos de las normas que para todo ello se establecen. Para nada preocupa el retorno a las aulas de escolares y universitarios que han perdido un trimestre sino la forma de acudir a las playas, tomando el sol por turnos o por parcelas, cita previa de por medio, y bañándose con criterios muy diferentes a cuanto hasta ahora ha sido norma. Para nada preocupa la cuestión sanitaria, la evolución de la pandemia y las preocupaciones que hay que seguir tomando para evitar un posible retroceso, ocupados como estamos en dilucidar cuándo volverían los partidos de fútbol a ocupar la parrilla de la programación televisiva, con los estadios llenos a rebosar y los gritos de ánimo a nuestro equipo o de rechazo al contrario llenando de ruido los barrios aledaños a esos estadios de fútbol, cajas registradoras que enriquecen a quienes las controlan.

 

Pero llegará el día, vive Dios, en que caigamos de la burra y nos demos de bruces con nuestra propia realidad y las playas serán playas, los bares serán bares y el fútbol, una actividad lucrativa, que no deporte; y todo ello, una metáfora de nuestro actual desconcierto.

Francisco Trinidad

 

 

Para descargar la revista en pdf PINCHA AQUÍ

Para ver la revista en el movil, iPad o en tu ordenador PINCHA AQUí

También la puedes ver aquí a continuación:

 



Leer más…

Geo Planeta acaba de lanzar una nueva guía de Lonley Planet llamada Cielos Oscuros cuyo subtítulo explica que se trata de información sobre Los mejores lugares para disfrutar de la astronomía, a lo que nosotros podríamos añadir y de la fotografía.

La afición por la fotografía nocturna en todas sus posibles variedades es un fenómeno creciente que gana adeptos día a día. Hay quienes se decantan por el lightpainting y otras técnicas de fantasía, pero también son muchos quienes están fascinados por el cielo y sus meteoros y persiguen captar en imágenes la belleza de eclipses, lluvias de estrellas, auroras boreales, la vía láctea, etc. 

Para todos estos, Cielos Oscuros es un libro que resulta doblemente atractivo, no sólo viene lleno de información sino que mirar sus imágenes es una verdadera fuente de inspiración. Hay cientos de ellas y, como no se trata del libro de un fotógrafo, los editores han dispuesto de toda la libertad del mundo para localizar e incluir las mejores imágenes disponibles de cada tema o lugar, con independencia de quien fuer el autor.

Pero ¿qué se encuentra el lector más allá de esta belleza fotográfica? Estamos ante un libro cuyos contenidos se caracterizan por la amplitud aunque esta amplitud guarda una relación inversamente proporcional a la profundidad con la que se abordan los temas.

Un vistazo al índice de la obra nos permite ver que hay ocho grandes apartados para distribuir el contenido. Una vez superados el prólogo, la introducción y el apartado sobre cómo usar el libro, este se introduce en un capítulo breve con diversos apartados dedicados a cómo observar las estrella que incluyen una pequeña, muy pequeña, guía sobre cómo fotografiarlas.

Viene después el capítulo que valida el título de la obra: “Parajes oscuros”. Ahí la autora referencia 35 destinos donde cielos no afectados por la contaminación lumínica, permiten disfrutar de las estrellas en entornos singulares. Los parajes incluidos están repartidos por todo el globo. De cada destino hay dos páginas donde se recoge un pequeño texto descriptivo e información práctica con, por ejemplo, recomendaciones sobre las mejores épocas del año para planificar la visita. Como fotógrafo, tengo que decir que cada uno de los lugares propuesto es merecedor de un viaje fotográfico para disfrutarlo tanto de día como de noche.

Bajo el título de Astronomía en acción, se incluye otro capítulo dedicado a observatorios astronómicos, desde Greenwich al Teide pasando por el chileno Valle del Elqui y otros varios hasta completar trece templos internacionales de la observación del firmamento.

Los tres siguientes capítulos se especializan en tres meteoros espectaculares: las auroras, las lluvias de estrellas y los eclipses. Para disfrutar de las primeras, tanto boreales como australes, la autora del libro identifica 12 lugares próximos a los polos en otros tantos países y da concisas indicaciones prácticas para el viaje. Los otros dos apartados identifican las fechas de ese fenómeno anual y periódico que son las lluvias de estrellas y del irregular pero previsible fenómeno de los eclipses, los más espectaculares de los porvenir que el libro cubre hasta 2028.

Para completar su contenido, la obra incluye dos capítulos más. En uno, recoge la media docena larga de lugares distribuidos por el mundo desde los que regularmente se lanzan al espacio satélites y cohetes. En el otro, habla de algo tan aspiracional para algunos como inalcanzable para casi todos: el turismo espacial.

Estamos ante una obra de 288 páginas encuadernada en tapa dura y muy bien impresa (en Singapur) que por su singularidad juega un papel polifacético como libro de regalo, obra gráfica y guía de viaje. Para el fotógrafo interesado en la fotografía estelar tendrá sin duda un atractivo claro como recopilatorio de imágenes fantásticas y como obra para el descubrimiento de escenarios, aunque sea el que sea el destino que nos interese, necesitaremos añadir mucha más información a la aportada por esta guía.

El libro puede adquirirse a través de este enlace: Cielos Oscuros

Leer más…

Cómo hago fotografías, 20 consejos de Joel Meyerowitz (Gustavo Gili) es el último libro de este reconocido autor neoyorkino que ha visto la luz en España y otros países europeos mientras que la obra aún se encuentra en preventa en el mercado norteamericano.

Cumplidos ya los 80 y con casi sesenta años de experiencia fotográfica a sus espaldas, Meyerowitz ha escrito una nueva obra llena de consejos encaminados a infundir inspiración, ánimo, atrevimiento y pautas de actuación en general al lector. El índice del libro recoge con precisión esos veinte consejos con frases como Conecta con tu entorno, El centro no siempre es mejor, Busca la historia, Juego visual, Aduéñate de la calle, La fotografía es cuestión de ideas… Lo que hace el autor en cada capítulo es desarrollar esos sencillos enunciados para exponer su forma de concebir la fotografía y poner negro sobre blanco consejos de utilidad para fotógrafos que buscan su camino.

No es este un libro orientado a cualquier clase de fotógrafo sino específicamente a quienes como el propio Meyerowitz practican o desean adentrarse en la fotografía callejera, el ámbito donde este autor viene demostrando su maestría a lo largo de varias décadas.
5488089072?profile=RESIZE_710x
Allá por los primeros años 60, influido por Robert Frank y Cartier Bresson, Joel Meyerowitz inició su andadura fotográfica y en los primeros 70 se decantó por la utilización del color. Desde entonces fue perfeccionando su uso hasta que quedó plenamente identificado como la seña de identidad característica de su fotografía callejera.

Esta obra hace pareja con otro bello libro de Meyerowitz editado también en España por Gustavo Gili con el título ¡Mirar! En aquel, el autor analizaba con concisión los componentes visuales y humanos presentes en una colección de imágenes de la historia de la fotografía, muy bien seleccionadas. Cómo hago fotografías va un paso más allá puesto que no está pensado para enseñar a admirar la fotografía sino ponerse manos a la obra y convertirse en autor de imágenes.

Cómo hago fotografías, 20 consejos de Joel Meyerowitz es un libro de bolsillo de 145 x 200 mm que contiene 128 páginas encuadernadas en rústica con generosas solapas que le dan al volumen una mayor consistencia. Al contrario de lo que ocurría con ¡Mirar! donde sólo una fotografía era del autor, esta nueva obra está íntegramente ilustrada con imágenes de Meyerowitz, salvo por dos fotografías de Cartier Bresson y Diane Arbus.

El libro puede adquirirse en este enlace: Cómo hago fotografías, 20 consejos de Joel Meyerowitz (Gustavo Gili)

 

Leer más…

Luz y Tinta Nº 100

Por fin, hemos llegado al número 100, este número mágico en el que confluyen las aspiraciones de los números anteriores, de todos los números precedentes. Desde el número 0 no hemos dejado de crecer. Iba a escribir ‘mejorar’, pero no me corresponde a mí enjui- ciar la trayectoria de calidad que hemos venido siguiendo desde aquel lejano día. Han sido muchos los meses ocupados en confeccionar esta revista que tantas satisfacciones nos viene dando. Para ello, solo hemos seguido una norma: hacer aquello que nos gusta y hacerlo como pensamos que puede gustar a nuestros lectores que, por cierto, han ido creciendo mes a mes hasta llegar a las cifras actuales, realmente motivadoras: en el momento en que escribo, el número 99 está a punto de alcanzar las 17.000 visitas, una cantidad realmente notable que, no es por sacar pecho innecesariamente, muchas publicaciones seguramente envidiarán.

El crecimiento ha sido innegable y satisfactorio; por eso, como motivo de este número, hemos elegido el ala delta, como símbolo de nuestro afán por volar y volar, ascender poco a poco y seguir persiguiendo metas que en este momento sería incapaz de considerar. De momento, es preciso asimilar lo hasta ahora realizado, procurando no sucumbir al éxito: no todo está conseguido, aunque la euforia de esta celebración pudiera hacernos pensar lo contrario. Por eso hemos llevado a la portado esa bombilla, icono que se ha utilizado desde siempre para identificar la generación de las ideas.

Y ese es el deseo que quisiera expresar en este número 100: que no nos abandonen las ideas, ni por supuesto la colaboración de nuestros impagables colaboradores, capaces de rellenar este mágico número 100 con aportaciones literarias y fotográficas que nos han llevado a un ejemplar de casi 700 páginas, símbolo de la vitalidad de nuestra revista Luz y Tinta. Casi 700 páginas, efectivamente, de modo que su visión y su lectura puede colaborar a rellenar este tiempo extra que nos han regalado con el confinamiento a que nos somete ese invisible pero todopoderoso virus, Covid-19, por mal nombre coronavirus.

Porque mientras nosotros, imitando el título de Juan Marsé, estamos encerrados con nuestro juguete, este número 100, fuera ruge la marabunta de ese coronavirus del que tanto habrá que hablar.

Entre las cosas más sensatas que he podido leer sobre esta reclusión a que nos obliga esta pandemia, destaco lo que decía el microbiólogo español, Julio Martínez Aniceto: “Se salvan más vidas evitando que haya enfermos que tratándolos”. Esto que puede parecer una perogrullada es en cambio una máxima que debe guiar nuestras reflexiones. Evitar antes que tratar, lógicamente, una enfermedad que nadie vio venir, que nadie en su sano juicio puede decir que estuviera a la vista hasta que nos golpeó de lleno; y ello, su imprevisión y la sorpresa de su ataque, así como la dureza de sus efectos imprevisibles hace meses, a pesar de esa legión de inconscientes que, en lugar de centrarse en buscar escenarios para aportar ideas centradas en combatir la enfermedad, aprovechan la situación para arrimar el ascua a su sardina, instalados en una pugna política que tiene mucho de rapiña electoral y muy poco de lealtad institucional.

Nosotros, mientras tanto, aquí seguimos, trabajando con luz y con tinta, con fotogra- fías y con textos, celebrando nuestras cien ediciones —y alguna más que algún día habrá que recontar, para recordar los especiales—, lamentando que las otras actividades que teníamos previstas se hayan tenido que quedar en la nevera y deseando a nuestros colaboradores y lectores que el coronavirus sean solo un tropezón en nuestra andadura por una vida que todos deseamos larga y provechosa. Y por cierto, acompañada por nuestra revista, Luz y Tinta, cuyas más de 600 páginas en esta edición pueden contribuir a hacer más llevadero el tiempo inevitable, y esperemos que eficaz, confinamiento.

Francisco Trinidad

Para descargar la revista en pdf PINCHA AQUÍ

Para ver la revista, descargarla o comprarla desde la plataforma ISSUU Pincha aquí

También puedes verla y leerla desde esta misma página:

Coge el control de pasar página pinchando al lado derecho o izquierdo de cada página, si no ellas se irán moviendo solas.

 


Leer más…

Este mes recomendado dos libros, para intentar llevar mejor la cuarentena del coronavirus.

Gustavo Gili ha publicado una pequeña y primorosa obra destinada a aquellos que desean acometer con seriedad la tarea de producir una película, un corto o, un documental … Se llama Guía para hacer tu propia película en 39 pasos y viene firmada por Matt Thrift.

¿Hay alguien ahí que no haga vídeos? Hoy en día la mayoría de nosotros,  fotógrafos o no, hacemos videos para YouTube, para mandar a los amigos, para compartir con la familia, para documentar una escena, para el trabajo… Por esta razón, tener un cierto conocimiento o de lo que influye en que una narración audiovisual resulte atractiva es una buena idea.

Guía para hacer tu propia película en 39 pasos, va un poco más allá de ofrecer simplemente los consejos necesarios para grabar un video ocasional. En realidad, esta obra enumera de una forma muy sucinta pero exhaustiva todos los aspectos que intervienen en el rodaje de una narración fílmica que podría ser una historia familiar, pero también un corto o un documental con ambiciones.

Matt Thrift ha escrito una guía compacta en su presentación y muy bien editada que proporciona información de referencia sobre todos los elementos que intervienen en un rodaje cinematográfico y en la posterior edición de la cinta. Tiene además preciosas ilustraciones artísticas.

4293868162?profile=RESIZE_710x

El libro viene dividido en cuatro capítulos, los tres primeros coinciden con la preparación, el rodaje y la posproducción de una película. El cuarto está dedicado a una serie de recursos de utilidad para el lector entre los que podemos encontrar desde una descripción de lo que significan los distintos planos cinematográficos (plano corto, plano americano, plano master, etc.) hasta direcciones de internet donde podemos encontrar música para las narraciones, herramientas para construir los guiones, el software para edición de audio, etcétera.

La estructura de cada uno de los apartados incluidos en los diferentes capítulos es sencilla y se repite sistemáticamente. La mayoría de los temas se desarrolla en tan sólo dos páginas estando una de ellas ocupada por las ilustraciones que acompañan al texto y que, como decía antes, son artísticas, no necesariamente explicativas o didácticas.

Por otra parte, a lo largo del libro vamos encontrando una sección que bajo el título “ Lista de visionados” nos sugiere cinco películas de la historia pasada y reciente del cine cuyo contenido ilustra adecuadamente los conceptos desarrollados a lo largo de las páginas precedentes. De cada una de las películas el autor destaca específicamente por qué resulta un buen ejemplo de aquello que él quiere resaltar.

Teniendo en cuenta en la amplitud del tema abordado – todos los aspectos relacionados con un rodaje- y que la guía contiene solamente 136 páginas, nos podemos dar cuenta de que no nos encontramos ante un libro que trate en profundidad cada uno de los temas sino, antes al contrario, una obra que llama nuestra atención sobre todos y cada uno de los aspectos que debemos tener en cuenta y nos da una sucinta pincelada de lo que implican y conllevan.

Dicho de otra manera, podríamos considerar que nos encontramos ante un libro que pone en orden todo aquello que deberíamos aprender para llegar a desempeñarnos con soltura en la materia.

El libro puede adquirirse en el siguiente enlace: Guía para hacer tu propia película en 39 pasos

 

Leer más…

La Editorial Taschenha reeditado recientemente el libro La Fotografía del Siglo XX, una obra extensa en páginas pero de formato reducido, que pasa revista a los grandes nombres de este arte a través de las obras presentes en la colección del Museo Ludwig de Colonia.

Por su cuidada edición y contenidos es un volumen que se presta a convertirse en un buen regalo de Navidad, especialmente para aquellos que comienzan a interesarse por el arte de la fotografía a través de su Historia o para quienes deseen descubrir otros nombres importantes, más allá de los fotógrafos estrella que todos conocemos.

Quizás unos números ayuden a entender cuáles son los puntos de referencia y el fundamento de La Fotografía del Siglo XX. El Museo Ludwig atesora una impresionante colección fotográfica. Fue fundado en 1976 pero desde entonces ha tenido la habilidad de reunir 9.300 fotografías de autores fundamentales del siglo XX, una cifra comparable con la propia colección fotográfica del MOMA.

Sobre esa sólida base se ha creado este libro que contiene cerca de 900 imágenes de 278 fotógrafos. Entre ellos, hay nombres tan significativos como los de Ansel Adams,Richard Avedon, Cecil Beaton, Robert Capa, Henri Cartier-Bresson, Doisneau, Kertesz,Lucien Clergue, Edgerton, Eisenstadt, Phillippe Halsman, Horst P. Horst, YousufKarsh, Dorothea Lange, Walker Evans, Laszlo Moholy-Nagy, Helmut Newton, IrvingPenn, Man Ray, Bettina Rheims, August Sander, Streichen, Stieglitz, EdwardWeston, Les Krims o muchos más.

El criterio empleado por los responsables del libro para presentar su contenido, se basa en la ordenación alfabética de los autores. Uno tras otro van desfilando por las páginas del libro con un esquema de contenidos flexible. A cada autor se le dedica un espacio que varía entre una y doce páginas y, además de las imágenes reproducidas en ellas, hay un texto esquemático que incluye un apunte sobre el autor, datos biográficos básicos,estilos e incluso alguna cita.

Esta estructura “desestructurada” no sirve para contar la Historia de la Fotografía cronológicamente ni ordenada por estilos o géneros sino para ponernos ante los nombres más importantes de ella y permitirnos ver algunas de sus imágenes más significativas. Ese es el valor y el propósito del libro que sirve para educar visualmente el ojo del lector y también para inspirar a aquellos que además de admirar la Historia de este arte, lo practican.

El libro tiene 760 páginas encuadernadas en tapa dura y cosidas con hilo por lo que se trata de un volumen destinado a perdurar. Está editado con mimo y muy bien impreso, con una cuidada fotomecánica y unos ajustes de plancha perfectos que permiten ver las fotografías con una gran riqueza tonal. Para quienes adquieran este libro a través de Internet, es importante que tengan en cuenta su tamaño para no llamarse a engaño. La obra tiene unas dimensiones de 14 por 20 centímetros, lo que implica que el tamaño de las fotografías reproducidas en su interior, que muchas veces no están a toda página, es reducido y tienen, por tanto, un gran valor referencial pero no están pensadas para apreciar las fotografías en sus detalles.

El libro puede ser adquirido en este enlace: La Fotografía del Siglo XX

Y si te interesa la Historia de la Fotografía contada de una manera estructurada, échale un vistazo a este otro libro: Fotografía. Toda la Historia

Leer más…

Luz y Tinta nº99

 

8 de Marzo

Cuando acababa de salir el número anterior de LUZ Y TINTA, me escribió Claudio Serrano, desde Madrid, preguntándome si pensaba hacer algo especial en este número 99 cuya fecha de salida está próxima al día 8 de marzo, en el que se celebra el Día Internacional de la Mujer. Serrano, lógicamente, me decía que en el caso de hacer algunas páginas especiales a él le gustaría escribir sobre las mujeres de Nadima.

La verdad, no estaría mal lo de mi amigo Claudio; y no estaría mal ese número especial en que se dé voz y foto a las muchas y buenas fotógrafas que integran Moldeando la luz. Lo pensé algunos días y, aun viéndole posibilidades, acabé desechando la idea, más que nada porque últimamente ando liado en otros proyectos que me absorben y dedicarle más tiempo a LUZ Y TINTA me resulta casi imposible.

Aun así, le agradecí a Claudio Serrano su idea y desde aquí reitero mi agradecimiento y me la apunté en esa agenda de proyectos pendientes que crece día a día, pero que servirá en el futuro para orientar mi trabajo.

Nunca está de más agradecer a la mujer, a todas las mujeres, su pre- sencia y su trabajo en nuestras vidas; y nunca está de más, por supuesto, reconocer su lucha en pos de la igualdad y, en la medida de lo posible, apoyarla. Y más en un día como hoy que las propias mujeres han elegido como motor y fecha clave de sus muchas reivindicaciones pendientes.

Sin embargo, miro el sumario de este número y, aunque no se ha perseguido un homenaje ni siquiera un reconocimiento, el equilibrio es bastante ajustado. El cuento de Gloria Soriano tiene su correlato en el Repertorio de Fotógrafos Españoles, donde ex aequo hablamos de Pilar Albajar y Antonio Altarriba que nos muestran una pequeña parte de su labor creativa como fotógrafos. Lógicamente, como en números anteriores contamos con la colaboración de Nadima (Shibina Nadegda), que en su serie nos retrata a dos mujeres, una madre y una hija; y a Irina Dzhul que nos recrea un bosque umbrío con una ninfa que le da a los árboles dimensión humana. Ricardo “Completu” nos trae uno de sus reportajes con una terrorífica barbera de protagonista y, lógicamente, entre las fotos destacadas hay tanto de hombre como de mujer, fotos elegidas por sus cualidades y no por el sexo de su autor ni de los personajes retratados.

En fin, que sin haber pretendido un número especial entiendo que las mujeres están bien representadas en nuestra revista, como lo han estado en números pasados y como estarán en los venideros. Lo que no excluye que en su día, aunque no sea 8 de marzo, dediquemos un número o unas páginas especiales a estas mujeres que nos han acompañado desde siempre y que le dan a la fotografía de Moldeando el carácter que realmente tienen.

Como escribo precisamente el día 8 de marzo, no me queda más que felicitar a todas las mujeres en este día que en algún momento se conseguirá que sea únicamente de celebración y no de vindicación.

 

Francisco Trinidad

Notas.

Para ver descargar la revista en formato pdf Pincha Aquí

Para comprar la revista y verla en multimedia en la plataforma ISSUU Pincha Aquí

Taambién se puede ver y leer desde esta misma página a continuación:

 

 

Nota:

El video que acompaña al Descenso del Galiana, tiene una duración de cuatro horas, ya que está grabado todo el descendo, puedes moverlo a tu antojo, entre otras cosas los primeros 25 minutos no tienen ningún interés.

 
 
  
 
 
 
 
 
 
 


Leer más…

Aprende a fotografiar productos como un profesional (editorial Gustavo Gili) es un breve e interesante libro en el que, de la mano de su autor, Martí Sans, el lector puede adquirir los trucos de la fotografía de producto necesarios para realizar de forma eficiente fotografías de alimentarias, bodegones publicitarios, imágenes de catálogo, etc.

Se trata de un libro sencillo pero integral puesto que en sus 148 páginas (16×22 cm) desgrana uno a uno todos los elementos que intervienen en la creación de este tipo de imágenes, desde el boceto y la iluminación a la posproducción.

Yo creo que la creación de bodegones e imágenes de producto es el género más artesano de la fotografía. No quiero decir que no pueda ser artístico – Chema Madoz es un reconocidísimo artista cuyas imágenes son casi sin excepción bodegones- sin embargo, tengan una finalidad artística, ilustrativa o publicitaria, lo cierto es el bodegón requiere que el fotógrafo realice mucho trabajo de “taller” antes de que sus composiciones estén listas para ser fotografiadas.

Al mismo tiempo, otra de las características de la fotografía de producto es el reposo con el que puede ser hecha. No hay que captar el momento, no hay que salir a buscar localizaciones, no dependes de modelos o maquiladoras… es, la mayor parte de las veces, el fotógrafo y su ingenio a solas frente al reto y la dificultad de conseguir determinada una imagen.

Aprende a fotografiar productos como un profesional desarrolla sus doce capítulos de una manera muy sistemática. Para empezar, Martí Sans centra al lector en el género con una referencia muy breve a las imágenes de bodegón en la historia y unos apuntes sobre el proceso creativo y el trabajo de preproducción.  Explica cómo se desarrolla la idea, se realizan los primeros bocetos, cuáles son los roles de las personas implicadas, como se preparan los presupuestos, etc.

Vienen luego dos capítulos dedicados a las herramientas del oficio, es decir, en este caso cámaras, objetivos, soportes y el equipo de iluminación con las distintas fuentes que se pueden emplear y los modificadores disponibles.

A partir de ahí, lo que hace el autor del libro es ofrecer capítulos destinados a contener y explicar distintas casuísticas de tipo de fotografía de producto. Habla de los fondos, de la luz polarizada y la polarización en el objetivo, de cómo fotografiar objetos con brillos cómo las botellas o unas gafas, cómo conseguir profundidad de campo más allá de la que ópticamente puede proporcionar el objetivo, etc. En todos los casos, estamos hablando de capítulos y subapartados breves y esquemáticos aunque suficientemente explicados, donde unos párrafos de texto y un esquema de iluminación explican la realización de la fotografía que ilustra el epígrafe.

En bastantes de los ejemplos utilizados por Martí Sans para explicar la realización de diferentes tipos de fotografía de producto, es fundamental la posproducción. Muchas de las soluciones a problemas fotográficos complejos que el autor aborda en las páginas del libro se resuelven mediante la toma de varias imágenes que, posteriormente, deben ser combinadas en esa posproducción. Por ello, el penúltimo capítulo de la obra está dedicado a este tema.

Martí Sans habla de la separación de frecuencias, el enfoque por apilamiento, el Dodge and Burn y otras técnicas de laboratorio digital y retoque. En mi opinión, esta parte del libro es válida para aquellas personas que poseen conocimientos previos de Photoshop. El autor ofrece
en cada técnica que explica todas las explicaciones necesarias pero, en mi opinión, sólo quienes tengan un manejo medio o alto de Photoshop serán capaces de seguir con soltura las explicaciones e implementarlas en su flujo de trabajo.

Considero que Aprende a fotografiar productos como un profesional es un buen libro que sistematiza mucha información y da consejos útiles y prácticos, totalmente aplicables cuando el lector necesite acometer la realización de fotografías con retos similares a los planteados en la obra y que son muy frecuentes en la fotografía de producto. Me parece también un acierto que la editorial Gustavo Gili haya planteado este título como un libro breve que, pese a su buena factura, puede distribuirse con un precio muy asequible.

El libro puede ser adquirido desde este enlace: Aprende a fotografiar productos como un profesional

Leer más…

Luz y Tinta nº 98

Presentación

Vértigo

Algo tienen los números redondos, algún tipo de magia encierran, porque, cuando se celebra algo especial se busca siempre un número de esos que llamamos redondos: 10, 100, 1.000... Recuerdo con cierta ironía cómo al aproximarse el año 2.000 se pusieron en cuarentena todas las alarmas y los gurús de turno nos cantaron —con canto de sirena enamorada— todas las posibilidades del fin del mundo, o de cierta parte del mundo: sin ir más lejos, iban a dejar de funcionar todos los ordenadores si no les cambiábamos un algoritmo o una rabia de esas que podían imposibilitar el cambio de siglo. También recuerdo haber leído, aunque esta sea otra historia, los muchos temores que desencadenó el milenio o, sea, la llegada del año 1.000, con los monjes de todos los monasterios y cenobios rezando para que no descarrilara el mundo. Nada pasó en el 1.000 y nada pasó en el 2.000, como no pasará nada en el 3.000 si el mundo aguanta hasta entonces, que aguantará.

 

Y todo ello, creo yo, por la magia o el misterio que encierran los números redondos y que desde Luz y TinTa llevamos tiempo viviendo en carne propia. A pasos cada vez más firmes se nos acerca el número 100, todo un reto que jamás hubiéramos soñado en los orígenes. Pero el tiempo pasa y hemos sido capaces de aguantar hasta aquí, número 98 ni más ni menos. Dentro de dos números habremos de enfrentarnos a ese número especial. Y no sin cierta sensación de vértigo.

Es cierto que cada número, sea este 98 o en su día el 12, el 37, el 65 o cualquier otro, encierra un reto, a modo de escalón de esta escalera sin final que es nuestra revista. Cada día tiene su afán, dijo el clásico, y cada número tiene su intríngulis, diremos para ponernos cursis, si se nos permite. Y tanto esfuerzo —y tanta satisfacción al verlo terminado— encierra un número como otro. Incluído el 100, claro.

Aunque al ser un número redondo, un número de esos tocado de una magia especial, sirve también para la reflexión. Para decir alto y claro: “hasta aquí hemos llegado”; y no dejaremos por ello de mirarnos en el espejo de los días y de afirmar que hemos llegado por nuestros propios méritos, sin ayudas ajenas, sin subvenciones ni dineros ajenos, sin premios, sin más reconocimiento que el de nuestros lectores, fieles mes a mes, fieles a una forma de hacer y de entender que nos enorgullece compartir.

100 números de Luz y Tinta. Casi nada. O casi todo. 100. Esta misma semana, hablando con un fotógrafo de élite internacional al que entrevistaremos en un próximo número, al recordarle que estamos ya en el número 98, me dijo: “Sois unos héroes”. No es que seamos héroes ni que tengamos un poder especial, se trata sencillamente de que tenemos un número de lectores de una especial fidelidad; lectores que nos acompañan desde el número 0, que nos hacen llegar sus sensaciones a través del post de Moldeando la luz y que con su fidelidad y sus opiniones nos dan el suficiente impuso como para proseguir en la tarea.

Por eso, la próxima llegada del número 100 nos da sensación de vértigo, aunque lo que ahora realmente preocupa no es este número redondo sino los que vendrán después. Porque la responsabilidad y el compromiso habrán de ser más altos, efectivamente, y con ellos nuestro nivel de exigencia para que se mantenga el listón bien alto y, siempre que sea posible, para poder subirlo. Aunque sea poco a poco.

Para descargar la revista en formato pdf PINCHA AQUÍ

Para ver la revista en el móvil:

https://issuu.com/guendy/docs/luz_y_tinta_98 , también pinchando aquí si estás navengando por Moldeando la luz a través del móbil

Para ver la revista en formato multimedia, ahora puedes verla desde esta misma página, puedes hacer que pare el carrusel de las hojas solo con pinchar con el ratón en cualquier página. Para comprarla, puedes hacerlo PINCHANDO AQUÍ

 


Leer más…

Luz y Tinta nº 97

3819212045?profile=RESIZE_710x

 

PRESENTACIÓN

Suma y sigue

Después de unos días de nervios y de tensión personal porque este número me desbordaba y porque se confabularon en mi contra todas las iras del azar y hasta me alcanzaron algunas esquirlas de la explosión final de ese big bang en que se ha convertido la política española de los últimos tiempos, escribo finalmente esta presentación el día 13 —no soy supersticioso, pero nunca se sabe— cuando han prometido sus cargos los nuevos ministros del gobierno de España presidido por Pedro Sánchez, mientras unos sonríen esperanzados y otros rechinan los dientes ame- nazando con el Apocalipsis en una mano y con la letra del Cara al sol en la otra.

A pesar de la mala hostia —permítaseme el obligado desgarro— de Pablo Casado, perdedor convencido de su cruel destino; a pesar del San- tiago y cierra España del señor Abascal, de quien Dios nos guarde; a pesar de la huida hacia adelante del grupo de Ciudadanos, perdido en la inocencia fundacional del nuevo Mesías que no era finalmente Albert Rivera. A pesar, en fin, de la sonrisa trufada de insomnio de los nuevos ministros y de sus cargos inferiores, por no hablar de otros obligados comparsas, la vida sigue indiferente muchas veces a los cantos de sirena del destino político.

Y aquí es donde nos encontramos. La vida sigue. Y Luz y Tinta sigue. Y sigue con un ímpetu que a todas luces parece imparable. Las páginas que componen este ejemplar son un claro ejemplo. Para no superar las 300 páginas, en este número, que se nutre de quimeras y de sueños como todos los proyectos literarios, hemos tenido que prescindir de algunos trabajos que es posible echen de menos algunos de nuestros siempre atentos lectores.

En primer lugar, mi cuento mensual, que se ha quedado en la nevera, esperando al próximo número, para que mi firma no sea omnipresente y para que las páginas de este número 97 no se nos disparen más allá de lo que ya lo han hecho.

Pero faltan además otros trabajos que, por su falta de compromiso con el calendario más inmediato, pueden esperar sin ningún desgaste temporal al número 98: el artículo sobre Cuba de José María Ruilópez, el siempre interesante e instructivo “viaje” de Juan Depunto, el corres- pondiente al Repertorio de Fotógrafos españoles y la pregunta mensual —Todo lo que querías preguntar y...— que todos los meses nos pone en contacto con los secretos de la fotografía.

El próximo mes tendremos estas colaboraciones, completando el nú- mero correspondiente y marcando el calendario que, día a día, e inexo- rablemente, nos lleva hasta el número 100, esa apuesta en la que Luz y Tinta diseñará su ilusionante futuro.

Francisco Trinidad

 

 

 

Fe de erratas/

Página 3 Nuestra foto de portada donde dice  Jesús Rodríguez, debería decir Jesús Álvarez Rodriguez.

Pagina 7 donde dice “ Tubo mucho que ver mi amigo…” debería decir “Tuvo mucho que ver mi amigo…”

 

Para descargar la revista en formato pdf  PINCHA AQUÍ

Para descargar, ver o comprar PINCHA AQUÍ

 



Leer más…