Luz y Tinta. La revista de Moldeando la luz

 

 

Luz y Tinta nº 98

Luz y Tinta nº 98

Presentación

Vértigo

Algo tienen los números redondos, algún tipo de magia encierran, porque, cuando se celebra algo especial se busca siempre un número de esos que llamamos redondos: 10, 100, 1.000... Recuerdo con cierta ironía cómo al aproximarse el año 2.000 se pusieron en cuarentena todas las alarmas y los gurús de turno nos cantaron —con canto de sirena enamorada— todas las posibilidades del fin del mundo, o de cierta parte del mundo: sin ir más lejos, iban a dejar de funcionar todos los ordenadores si no les cambiábamos un algoritmo o una rabia de esas que podían imposibilitar el cambio de siglo. También recuerdo haber leído, aunque esta sea otra historia, los muchos temores que desencadenó el milenio o, sea, la llegada del año 1.000, con los monjes de todos los monasterios y cenobios rezando para que no descarrilara el mundo. Nada pasó en el 1.000 y nada pasó en el 2.000, como no pasará nada en el 3.000 si el mundo aguanta hasta entonces, que aguantará.

 

Y todo ello, creo yo, por la magia o el misterio que encierran los números redondos y que desde Luz y TinTa llevamos tiempo viviendo en carne propia. A pasos cada vez más firmes se nos acerca el número 100, todo un reto que jamás hubiéramos soñado en los orígenes. Pero el tiempo pasa y hemos sido capaces de aguantar hasta aquí, número 98 ni más ni menos. Dentro de dos números habremos de enfrentarnos a ese número especial. Y no sin cierta sensación de vértigo.

Es cierto que cada número, sea este 98 o en su día el 12, el 37, el 65 o cualquier otro, encierra un reto, a modo de escalón de esta escalera sin final que es nuestra revista. Cada día tiene su afán, dijo el clásico, y cada número tiene su intríngulis, diremos para ponernos cursis, si se nos permite. Y tanto esfuerzo —y tanta satisfacción al verlo terminado— encierra un número como otro. Incluído el 100, claro.

Aunque al ser un número redondo, un número de esos tocado de una magia especial, sirve también para la reflexión. Para decir alto y claro: “hasta aquí hemos llegado”; y no dejaremos por ello de mirarnos en el espejo de los días y de afirmar que hemos llegado por nuestros propios méritos, sin ayudas ajenas, sin subvenciones ni dineros ajenos, sin premios, sin más reconocimiento que el de nuestros lectores, fieles mes a mes, fieles a una forma de hacer y de entender que nos enorgullece compartir.

100 números de Luz y Tinta. Casi nada. O casi todo. 100. Esta misma semana, hablando con un fotógrafo de élite internacional al que entrevistaremos en un próximo número, al recordarle que estamos ya en el número 98, me dijo: “Sois unos héroes”. No es que seamos héroes ni que tengamos un poder especial, se trata sencillamente de que tenemos un número de lectores de una especial fidelidad; lectores que nos acompañan desde el número 0, que nos hacen llegar sus sensaciones a través del post de Moldeando la luz y que con su fidelidad y sus opiniones nos dan el suficiente impuso como para proseguir en la tarea.

Por eso, la próxima llegada del número 100 nos da sensación de vértigo, aunque lo que ahora realmente preocupa no es este número redondo sino los que vendrán después. Porque la responsabilidad y el compromiso habrán de ser más altos, efectivamente, y con ellos nuestro nivel de exigencia para que se mantenga el listón bien alto y, siempre que sea posible, para poder subirlo. Aunque sea poco a poco.

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Comentarios

  • Enhorabuena a Guendy por su excelente portada de Madoz. Enhorabuena a todos, pues al margen de la gran calidad de todas las fotografías, los textos de este mes son para posarse el sombrero. Todos tan distintos como sublimes. Mis felicitaciones que hago extensicas a Sandra que me ha leído mis pensamientos.

     

  • Congratulations champions!

  • Thank you very much one more month.

  • La portada de Chema Madoz, muy buena, un fotógrafo español al que admiro y del que tengo varios de sus libros.

  • Hello, another month brings to my screen another excellent collective work of great photographers and writers. In my trips to Spain I have tried to practice my bad Spanish, but I defend myself, not so much as to get all the emotional content that writers stories have, but I have been composing them and I have been satisfied. The role of photography in the magazine is fundamental, it is true, that it does not have to be easy to reach 00 or ten years of existence, an epic in the current era where nobody has time for anyone, where what is written or it shoots today tomorrow is old fashioned. What remains in Luz y Tinta stays there, watching time go by and resisting the fight it does with the things that are created, be they images, be texts. The good will never die and Luz y Tinta will be the best witness of its subsistence or conservation. I have not uploaded photos to my page for a long time, but I always give a URL of Molding the light to anyone who wants to know what I do. Thank you very much everyone for such generosity.

    Hola, un mes más lleva a mi pantalla otro excelente trabajo colectivo de grandes fotógrafos y escritores. En mis viajes a España he intentado practicar mi mal español, pero me defiendo, no tanto como para sacar todo el contenido emocional que tienen los relatos de los escritores, pero me las he ido componiendo y he quedado satisfecho. El papel de la fotografía en la revista es fundamental, cierto es, que no tiene que ser fácil llegar al número 100 o los diez años de existencia, toda una epopeya en la época actual donde nadie tiene tiempo para nadie, donde lo que se escribe o se dispara hoy mañana está pasado de moda. Lo que queda en Luz y Tinta ahí se queda, viendo pasar el tiempo y resistiendo el combate que esta hace con las cosas que se crean, sean imágenes, sean textos. Lo bueno nunca morirá y Luz y Tinta será el mejor testigo de su subsistencia  o conservación. Yo hace tiempo que no subo fotos a mi página, pero siempre doy mu URL de Moldeando la luz a quien quiera saber lo que hago.

    Muchas gracias a todos por tanta generosidad.

     

  • Luz y Tinta is the magazine that helps us know a little more about everything. Modern narrative, the information is always rigorous, its images have an impact on any of the topics addressed, naked, glamor, landscape, portrait, still lifes, etc. Analyze photography and photographers of the past, of which we come and the future that awaits us. Smart entertainment for insightful readers who want to enjoy good photography and interesting portraits. Thank you very much for your work and for the praiseworthy work you do in favor of photography and Congratulations.

  • Cuanta razón llevas Paco, tiene que dar vértigo para los que durante más de 98 meses, algo más de 8 años, largos si contamos los especiales habéis estado ahí al pie del cañón, como se suele decir en términos de guerra. Y no me cabe duda de que es una guerra continua, donde se van ganando batallas mes a mes. Y permítase decir, siguiendo el símil de la magia de los números redondos, 10, 100, 100, que estaría bien recordar a mediados del año que viene, que se cumplirán los 10 años de vida de Luz y Tinta, de esta manera reconciliamos los años con los números, no es broma llegar al número 100, pero recordar los 10 años en la trinchera de la editorial es menos broma aún sin cabe.

    Por las páginas de Luz y Tinta hemos visto pasar a grandes fotógrafos, bien en colaboraciones, bien a modo de historia, bien en especiales acercándonos a fotógrafos con sus diferentes formas de ver el cuerpo, los paisajes, los miedos y actualmente los sueños, no se si se habrá terminado con Cecelia Webber o aún continuará, el glosario de fotógrafos españoles, que seguro dará mucho de si, y entre tanto oportunidades de especiales como este mes el de Chema Madoz, uno de los fotógrafos españoles de más proyección internacional. Guendy lo ha retratado de forma que creo que ha sido capaz de robarle el alma con su foto de portada. Tengo que decir que me ha parecido maravilloso el acto que nos describe en imágenes Guendy en relación a la entrega de premio del “Aula de la Metáforas”. Y señalar que “Violines y cuchillas para Chema Madoz de Fernando Beltrán, es para posarse el sombrero, me han emocionado sus palabras desde la primera cita de Jorge Guillén a la última de Wislawa Szymborska.

    La foto del mes corresponde a otro de los fotógrafos internacionales más premiados en su disciplina, el vietnamita Duong Quoc Dinh.

    Pasiones adormecidas.  Aunque de adormecidas tienen poco para las vivencias de ese irresistible hombre que es capaz de satisfacer por igual a madre e hija. A veces está bien soñar, aunque los estados oníricos nos sumerjan  más en la  enajenación mental que en la realidad de la cordura y la sensatez, y no niego que a veces entre nuestros excéntricos disparates esa insania sea más real que ficticia, tanto en la vida real, como más allá de la imaginación y creatividad del autor, pues a veces la realidad termina superando la ficción. Muy bueno Paco.

    Flores de mar. Qué maravilla de relato Gloria, esa mezcla de romanticismo, realismo y modernismo trazado en un relato tan corto, me parece extraordinario, como sacado de la tempestad de Shakespeare. La belleza y la terrible realidad hace de tu relato una escena totalmente conceptual, como las metáforas fotográficas de Madoz.

    La noche trágica de Romualdo Fernández.  Tengo que reconocer que no me gusta el boxeo, por ende ni lo veo ni leo las noticias que produce. Aunque el título y la foto nos mete de lleno en el tema, la frase lapidaria de Ovidio y al autor que me recuerda algunos de los grandes textos publicados en Luz y Tinta, hicieron que me decidiera a nadar en su historia. Al margen de la forma magistral en que Eduardo nos narra la historia al mejor estilo de los guiones del cine negro americano, al principio pensé en el humor de Gila, cuando viene de permiso de la guerra y en la estación ve a un policía, se dirige a él, y le dice: “Ayer maté a cuatro” ¿Pasa algo?, por aquello de matar en el ring o en la calle, pero el mensaje es mucho más aterrador, su final es espeluznante quizás por su desgraciado realismo: Te lo dije Manolo, Sabíamos que tu testificación iba a ser crucial en este caso. Hay que reconocer que nos lo pasamos tremendo zurrando bien la pandereta  a esos dos indeseables. Gracias a patriotas como nosotros ya tenemos menos basura en la calles. Y perdonen VOX de forma repentina se me vino a la cabeza “La Naranja Mecánica” de Kubric. Magistral Mario Eduardo.

    El hombre del transistor.  Gracias Monchu, podemos seguir disfrutando de la poca vida que va quedando en esa España vacía, como ahora gustan decir. Lo que si es bien cierto es que la poca que queda es intensa en las experiencias que acumulan sus escasos supervivientes. Entrañable el relato sobre Tito, al igual que el de los muchos, más bien pocos, los Titos que quedan en esta Asturias despoblada en las zonas rurales, pero que la fotografía podría ser de cualquier otra zona rural de España.

    La lanza de Rajesh.  Laudelino, pero que bueno, que bueno. Es evidente de que su relato se sale de lo que estamos acostumbrados a leer, siempre he dicho que realizar un corto es más difícil que disponer de 100 páginas para escribir una historia. Pero hacerlo a través de otra cultura, en el contexto y bajo el prisma del recorrido turístico, me parece toda una proeza literaria. Me encanta el equilibrio de tu relato, lo que relatas y como lo relatas.

    Las fotos del mes. Creo que ya se ha dicho en más ocasiones, no se si de la misma manera, pero para mi me parece el broche de oro en una revista de fotografía, pues al margen de los fotógrafos que nos muestran sus colaboraciones especiales, y que siempre son pequeñas  obras maestras de la fotografía, la selección de las destacadas es la “crème de la crème” por su variedad de temas y autores ofreciendo lo mejor de lo mejor.

    Límites callejeros. Pepe Latas, es de esos creadores que llegan y besan el santo, por lo menos esa es mi apreciación, y lo es porque se sale de los cánones establecidos, es innovador, rompedor y muy creativo, solo tenemos que echar la vista atrás y observar los diferentes temas que ha ido publicando en Luz y Tinta. Personalmente le sigo en Moldeando la luz de forma regular, sus aportaciones siempre me absorben de una forma positiva, y a veces paso un tiempo disfrutando de su trabajo. En límites callejeros, creo que queda todo muy definido en los siete puntos que enumera en la página de presentación de su trabajo.

    Mis detectives. Aunque no es la serie que más me ha gustado de esta fabulosa fotógrafa rusa, añadiré a las palabras de Claudio Serrano, que las fotos de Nadima son sinónimo de calidad y profesionalidad. La forma de trabajar las luces y el color, sus cuidados escenarios y atrezos son magníficos.

    La historia de algunas brujas. De Irina, hoy son solo cuatro fotos que evidentemente me saben a muy poco, pero son tan buenas que las fotos se reconcilian tanto con mi mente que pasan a ser poemas conceptuales, estoy convencida de que sus fotos, hoy estas, ayer otras, y mañana sorpresa, que todas se podrían colgar en cualquier museo. Arte fotográfico en estado puro.

    La fábrica de hojalata. Tengo que decir que antes de recrearme en el video, que pienso que es un acierto y un buen reclamo para ir a conocer la zona, a través de la forma de narrar del maestro Juan Depunto, ya me imaginaba esa arcadia abandonada como la describe el documental. Tema de la fábrica a parte, pues no deja de ser singular la idea de su construcción en esos parajes, tan dispares con los tiempos actuales donde cualquier industria requiero de proyectos de comercialización, logística, transportes, mano cualificado, etc, etc. Es como aquella bella locura de Fitzcarraldo construyendo su teatro de la ópera en medio de la selva, aunque la comparación pueda parecer odiosa. Como siempre Juan Depunto ayudando a poner notas en nuestros cuadernos privados: Asignaturas pendientes.

    Bajo un cielo profundo.  Me alegra un montón ver de nuevo a Ricardo por aquí, de ser uno de los colaboradores más atornillados a la revista, por los motivos que seguro serán más que justificados, nos fue privando de sus singulares aportaciones, que sinceramente a mi me encantaban, creo que sus trabajos y sus comentarios nos acercan a tipo de persona que es. Recuerdo que en una de sus últimas improntas nos regalo parajes de bosques encantados de rincones de Asturias, y no se puede obviar su emotivo y humanista trabajo sobre las mujeres que padecen o padecieron cáncer. Todo un alegato a la vida de esta valientes mujeres.

    Hoy como siempre nos sorprende, pues nada tiene que ver lo anteriormente señalado, el autor es así de revolucionario con sus aportaciones. Y viene ni que pintado aquello de que quien tiene un amigo tiene un tesoro. Así que de la mano de Miguel nos introduce en su universo nunca mejor dicho, y como dice el refrán, nunca te acostarás sin saber una cosa más. Gracias Ricardo, Y por cierto, para los profanos en el tema como yo, el video es un gran acierto, y una pasada poder disponer a la vez de texto, foto y video.

    La explosión atómica de Nagasaki. Tengo  que decir que desde mi modesta opinión la incorporación de videos dentro de la propia revista es una gran acierto, enriquece muchísimo los trabajos, como por ejemplo los del apartado de Fotos que despertaron conciencias.

    Gracias amigos, soy consciente del gran esfuerzo que tiene que comportar el realizar un trabajo como el que todos los meses se nos ofrece a través de Moldeando la luz en su revista Luz y Tinta. Se podrán hacer muchos números má como este, pero mejor será muy difícil, aunque no conociendo a todo el equipo, mejor no decir nada.

    Un fuerte abrazo para todos.

    • Gracias Sandra, estoy segura que has puesto voz a muchos de los que seguimos Luz y Tinta.

    • Muchas gracias, Sandra, por tus elogiosos comentarios. me alergro mucho que mi relato te haya gustado. La verdad es que siempre es un reto compartir páginas con autores tan destacables.

    • Las gracias te las debemos de dar a ti los lectores Mario Eduardo. Lo digo tal como lo siento

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