Luz y Tinta. La revista de Moldeando la luz

 

 

Luz y Tinta Nº 102 Junio de 2020

Luz y Tinta Nº 102 Junio de 2020

PRESENTACIÓN

 

Estamos ya, por utilizar el lenguaje ‘político’ de turno, en plena “desescalada”, es decir, en una progresiva incorporación a la vida normal, si por tal entendemos lo que teníamos antes de que estallara la pandemia que nos ha mantenido, y todavía nos mantiene, en guardia frente al Covid-19. En muy poco tiempo, parece, volveremos a recuperar aquella vida normal, insisto en la cursiva porque ya nada será́ como antes. Qué vaya a cambiar y cómo vaya a cambiar todavía no lo sabemos: el tiempo nos irá marcando pautas y nos irá poniendo en la encrucijada que en cada momento nos corresponda.

 

Claro que, en la euforia que estamos viviendo estos días, conviene echar la vista atrás y reflexionar al menos sobre dos aspectos.

 

En primer lugar, la actitud de algunos políticos de los que integran nuestro arco parlamentario que, durante todo este proceso de crisis sanitaria, se han dedicado a criticar al gobierno sin plantear alternativas y propiciando un clima bronco de desencuentro total con la mirada puesta en el desgaste del contrario que les asegure réditos electorales de dudoso encaje. La bronca por la bronca, la pataleta por la pataleta, la crítica desaforada como sistema. Mientras tanto la gente sigue muriéndose en los hospitales , en sus casas, en las residencias de ancianos. Pero a algunos de esos políticos nuestros —me cuesta escribir lo de ‘nuestros’, pero no me queda más remedio: al cabo, están ahí́ por nuestros votos, aunque ellos lo hayan olvidado— el mundo de la calle dejó de importarles hace tiempo: ellos viven en altos áticos y cuando miran a su alrededor ven otros áticos y algunas azoteas, pero no las aceras. Por eso se ha dado la paradoja de que, en las sesiones parlamentarias durante este proceso de pandemia, lo que menos ha importado ha sido el aspecto sanitario de la cuestión y se han centrado en razones espurias, de encaje de bolillos electoral, sin preocuparse de lo que a la gente de a pie realmente nos importa, dedicándose a buscarle tres o cinco pies a las encuestas y titulares de prensa, echándose en cara cosas tan peregrinas como el pasado político de algunos familiares o los títulos nobiliarios que alguien haya heredado. Hasta han llegado a acusar de asesinato —¡válgame la Macarena! — a quienes tan solo se han ocupado, con mayor o menor acierto y con mayor o menor urgencia, de nuestra salud.

 

Lógicamente este vivir hacia dentro del Parlamento se refleja en la calle. Una vez que nos han abierto las puertas del confinamiento la preocupación general, la gran preocupación y parece el gran objetivo de los españoles son la apertura de los bares y el acceso a las playas. Por supuesto, la gran aspiración es el retorno del fútbol al que se idolatra como en su día se adoró el becerro de oro. Para nada preocupa el paro que esta situación ha generado sino el horario de los bares, cafeterías y restaurantes, su porcentaje de aforo, su horario y su mayor o menor flexibilidad ante los incumplimientos de las normas que para todo ello se establecen. Para nada preocupa el retorno a las aulas de escolares y universitarios que han perdido un trimestre sino la forma de acudir a las playas, tomando el sol por turnos o por parcelas, cita previa de por medio, y bañándose con criterios muy diferentes a cuanto hasta ahora ha sido norma. Para nada preocupa la cuestión sanitaria, la evolución de la pandemia y las preocupaciones que hay que seguir tomando para evitar un posible retroceso, ocupados como estamos en dilucidar cuándo volverían los partidos de fútbol a ocupar la parrilla de la programación televisiva, con los estadios llenos a rebosar y los gritos de ánimo a nuestro equipo o de rechazo al contrario llenando de ruido los barrios aledaños a esos estadios de fútbol, cajas registradoras que enriquecen a quienes las controlan.

 

Pero llegará el día, vive Dios, en que caigamos de la burra y nos demos de bruces con nuestra propia realidad y las playas serán playas, los bares serán bares y el fútbol, una actividad lucrativa, que no deporte; y todo ello, una metáfora de nuestro actual desconcierto.

Francisco Trinidad

 

 

Para descargar la revista en pdf PINCHA AQUÍ

Para ver la revista en el movil, iPad o en tu ordenador PINCHA AQUí

También la puedes ver aquí a continuación:

 



Enviadme un correo electrónico cuando las personas hayan dejado sus comentarios –

¡Tienes que ser miembro de Escribir con la luz para agregar comentarios!

Join Escribir con la luz

Comentarios

  • Je l ai revu et relu pour la quatrième ou cinquième fois, car il est extrêmement bon. Encore une fois mes félicitations à tous

  • Once read and enjoyed, to say that it is a real luxury to be able to enjoy this great gift every month. Thank you very much and congratulations to all

  • Orgullosos de que el nivel no decaiga ni un ápice. Gracias por vuestro apoyo y seguimiento

  • Congratulations to the author of this excellent cover, and how could it be otherwise to all the excellent authors of the excellent and different works. Thank you all very much for sharing your art.

  • HIGHER

    Congratulations to all and thank you very much. The award cover

  •  5302008699?profile=RESIZE_584x

  • Enhorabuena a todos los artistas de Luz y Tinta

    Muchas gracias

  • Otro espectacular número comenzando por su excelente portada. Enhorabuena a todos los que la hacen realidad todos los meses, a los autores de los trabajos que se pueden ver y tan bien a los sacrificios que quedan escondidos y que contribuyen a que todos la podamos festejar todos los meses.

    Gracias amigos.

  • Congratulations to all and a special congratulation to the author of the cover

  • Once again I am amazed at so much beauty and art, both in light and in ink. Fabulous cover. Congratulations to all, administrators, writers, photographers. Thank you very much.

This reply was deleted.